Category: Reflexiones
A sign

08.04.12
¡Feliz cumpleaños papá! *sigh* te extraño tanto… pero sé que vives en mi.
Right?
“You know, once you kiss somebody, it’s hard not to want to do it again, right…?” —Hank Moody @ Californication s05e12: Hell Ain’t a Bad Place to Be
De mujeres y agradecimientos
“A las mujeres hay que pedirles todo lo que puedas… Algunas te lo darán, otras te lo negarán, pero TODAS se quedarán muy agradecidas…” —Chompiras
Lirol girl
“You become a father someday, you’ll understand. No man is good enough for your little girl… Until one is.”
— Hershel Greene @ The Walking Dead s02e11: Judge, Jury, Executioner
Maybe next time
Oh, all right, all right. So I’m like some lovelorn puppy, you throw me a bone, I’m supposed to roll over, lick my balls, and fetch? Is that it?
Well, maybe next time… — Hank Moody @ Californication s05e07: Here I go Again
50/50
— Adam: That’s what everybody’s been saying: You’ll feel better and don’t worry and this is all fine and it’s not.
— Katherine: You can’t change your situation. The only thing that you can change is how you choose to deal with it.
@ 50 / 50 Calificación: ★★★★
El mejor discurso jamás hecho
Friday night ≠ All day saturday
“You know what I discovered – it’s not who you want to spend Friday night with, it’s who you want to spend all day Saturday…” —Tommy @ Friend with Benefits
So fucking true…
“Ten cuidado con lo que deseas porque podría hacerse realidad…”
¿De verdad estamos tan solos?
Son las 4:43 de la mañana del día 11 de agosto de 2011.
Hace aproximadamente dos horas un grupo de hombres armados irrumpieron en mi casa ubicada en Conkal 266 (esq. Becal), Col. Torres de Padierna, 14200, México, D. F.
Comenzamos a escuchar golpes violentos como contra una puerta metálica y me extrañó porque se escuchaba demasiado cerca y no hay ninguna puerta así en la casa.
Prendí la luz.
Los golpes arreciaban ahora como contra nuestras puertas de madera.
Quité la tranca que protege la puerta de nuestra recámara y me asomé al pasillo: hacia el comedor veía luces (¿verdosas? ¿azulosas? ¿intermitentes?) acompañando los golpes violentos contra el cristal que da al sur.
Mi mujer me gritó que me metiera.
Así lo hice apresuradamente y alcancé a poner la tranca de nuevo.
Oí cristales rompiéndose y pasos violentos hacia nuestra recámara: rápidos y fuertes.
“¡Abran la puerta!” Leer el Relato Completo de Efraín Bartolomé
Después de terminar de leer esto, solo puedo decir… ¡Que jodidos estamos!
Everything is a Remix
La bomba y los tacos
Iba con mi papá, el en su carro y yo siguiendolo detrás en el mío… después de varias vueltas salimos del estacionamiento de la tutuli hacia la California. Yo creí que iba pa’ largo pero en chinga se estacionó en corto, no lo veía venir y me tuve que aventar una vuelta y maniobra medio rara. Lo mejor es que lo logré y al voltear a un lado, iba pasando un chotita y recuerdo que solo sonreí con esa sonrisa de “te-la-pe-las-te-pu-ti-to”. ¡Añil!
Nos sentamos en una barra que estaba frente al taquero, tú en la esquina y yo ahí por un lado, atendían unos señores ya grandes, los cuales por cierto te saludaron muy efusivamente… Como que eras cliente frecuente y/o te conocían de hace mucho tiempo atrás.
Ni te preguntaron que querías, solo hiciste un par de gestos y al instante ya te estaban trayendo tu plato y tu bebida, una quesadilla con todo, la carne de un taco de maíz aparte y un vaso con hielo con la bebida que no recuerdo que era.
Mientras tanto, yo aun estaba como niño chiquito, tirando el zorro viendo el lugar, ¿Como es que no recuerdo haberlo visto antes? Si por ahí pasaba muy seguido.
Se veía como una especie de carreta grande pero como que le empezaba ir bien y habían comenzado a construir a unos metros una especie de local…
“¿Tú que vas a querer?”, interrumpió el lapsus la voz del taquero, yo apenas y reaccioné y atine en decir: “dame una quesadilla y un dorado…” En eso otro de los señores preguntó: “¿Quieres una bomba?” y yo me quede boquiabierto y con cara de güatafak, “¿que es eso?” Mi papá soltó la quesadilla y aun con el bocado me dijo: “Jugo de piña con clamato” y señaló su vaso. “Bueno dame uno” le dije al señor.
Yo andaba raro, como que tenía algo, estaba un poco ansioso o desesperado, veía mi celular a cada rato, como que estaba esperando una llamada. Me preguntaste que si tenía algo que hacer… sonreí o puse cara de pendejo enamorado, no recuerdo las palabras pero te dije que sí que tenía una cita o algo así.
*Riiiiiiiiiing* *Riiiiiiiiiing*
No, no era mi celular, era el chingado timbrar del teléfono de la casa que me despertó.
Escrito el 14 mayo del 2011 cuando me desperté, escribí todo lo que recordé de ese sueño contigo.
Un año sin tí
Ha pasado tan solo un año, pero acá parece una eternidad sin tí… *sigh* te extraño tanto papá.
De consejos y realidades
Si las cosas tienen remedio… ¿para que te preocupas?
¿Y si no…? ¿para que te preocupas?